El hallazgo ha tenido lugar a primera hora de la tarde en un espigón de la zona marítima. El operativo de búsqueda, que contaba con las Unidades Acuática y Subacuática y la Unidad de Drones, se había intensificado tras el testimonio de una persona que vio al joven dirigirse hacia el mar la noche de su desaparición.
El joven, de 20 años y estudiante de la Universidad de Alabama, se encontraba en la ciudad de vacaciones. Fue visto por última vez en la discoteca Shoko, en la zona de la Vila Olímpica, alrededor de las tres de la madrugada. Las cámaras de seguridad confirmaron que abandonó el local acompañado, aunque se desconoce la identidad de esa persona.
“"Jimmy es un hijo y hermano amable, responsable y muy dedicado; es completamente fuera de lo normal que no se comunique con su familia."
A falta de la identificación forense definitiva, los indicios apuntan al estudiante norteamericano, ya que se habría localizado su cartera flotando en el agua. La investigación policial descarta, por el momento, la hipótesis de un crimen, centrando las pesquisas en un posible accidente en el mar.




