El Ayuntamiento de Barcelona ha presentado el proyecto de rehabilitación del antiguo recinto industrial de La Escocesa, situado en Poblenou. Este espacio de 11.500 metros cuadrados, propiedad municipal, albergará una mezcla de usos que incluyen actividades culturales, de inclusión social, de empleo, investigación en alimentación, vivienda y formación. La inversión total prevista asciende a casi 52 millones de euros, de los cuales la ciudad aportará la mitad, mientras que las entidades públicas y privadas participantes cubrirán el resto. Se prevé que el proyecto esté listo en el año 2029.
El proyecto, presentado por el alcalde Jaume Collboni, busca transformar un espacio con un pasado industrial en un polo de actividades colectivas y con un carácter social y cooperativo. El objetivo es que La Escocesa represente nuevas formas de hacer ciudad, especialmente en la zona menos desarrollada del distrito tecnológico 22@ Nord. Se espera la creación de entre 500 puestos de trabajo directos e indirectos a largo plazo.
Entre las instituciones participantes destacan Mercabarna, la Generalitat y la fundación Ampans, que trabaja con personas con discapacidad. Las naves Johnston y Foseco mantendrán su función como espacio de creación y residencia artística, con unos 30 artistas residentes actualmente. Las naves Steegmann Birkhead y Paul albergarán un centro de inclusión gestionado por Ampans, que incluirá 72 unidades de vivienda para personas con discapacidad, actividades de inserción laboral y un centro de arte inclusivo.
La nave Klein se convertirá en un centro de economía social y solidaria vinculada a la transición ecosocial, mientras que la nave Shield albergará el Barcelona Foodlab, dedicado a la innovación en tecnología agroalimentaria. La teniente de alcalde Raquel Gil ha subrayado la combinación de inversión pública y privada en el proyecto.
Históricamente, La Escocesa fabricó textiles y químicos hasta los años ochenta y mantuvo una cooperativa de trabajadores hasta finales de los noventa. El espacio, que en los últimos 20 años ha sufrido ocupaciones ilegales, fue adquirido por el Ayuntamiento para evitar su degradación y desarrollar este nuevo proyecto.




