Fuerte granizada causa daños en la Ribera d'Ebre y Priorat

La tormenta deja tejados perforados, paneles solares inutilizados y vehículos dañados en Móra d'Ebre y Móra la Nova, con afectaciones menores en la vendimia.

Tejado perforado por la granizada con paneles solares rotos y coches afectados.
IA

Tejado perforado por la granizada con paneles solares rotos y coches afectados.

Una fuerte granizada azotó la tarde de este lunes la zona central de la Ribera d'Ebre, especialmente los municipios de Móra d’Ebre y Móra la Nova, causando numerosos desperfectos.

Las consecuencias más visibles de la tormenta incluyen tejados de fibrocemento completamente perforados, paneles solares inutilizados y vehículos con lunas rotas y techos abollados. Ayuntamientos y vecinos trabajan para evaluar y recuperarse de los efectos de este episodio de precipitaciones sólidas, que llegó a dejar piedras de cerca de 10 centímetros de diámetro.
Afortunadamente, la tormenta no ha causado daños significativos en los viñedos de comarcas como la Terra Alta y el Priorat, donde la vendimia ya estaba en marcha. El hecho de que la granizada no fuera de larga duración y cayera mezclada con agua ha contribuido a evitar males mayores en el sector agrario.
En Móra la Nova, la nave principal de Comercial Llauradó ha sufrido numerosos agujeros en el tejado de fibrocemento, además de daños en vehículos y otros elementos de edificios cercanos. La tormenta castigó especialmente esta población y Móra d’Ebre, la capital comarcal, que se encuentra en plena fiesta mayor. En la capital comarcal se registraron cerca de 27 litros por metro cuadrado, con piedras de unos 8 centímetros en algunos puntos.
El Ayuntamiento de Móra d’Ebre ha iniciado el recuento de los daños, que incluyen cristales rotos en inmuebles, claraboyas y tejados de naves. La estación de autobuses y los ventanales del polideportivo también han resultado afectados. Los paneles solares fotovoltaicos, muchos en espacios municipales, han sufrido desperfectos considerables, así como numerosos vehículos, con lunas rotas e impactos en la carrocería.
El alcalde, Rubén Biarnés, ha descrito cómo los vehículos han quedado con los parabrisas rotos y los techos abollados, y cómo los tejados de Uralita y los paneles solares dobles han quedado perforados. El consistorio está recopilando información para valorar el alcance total de los daños y ha asegurado que se pondrán todos los medios para ayudar a los vecinos, especialmente con los seguros. Biarnés ha solicitado al Govern la posibilidad de habilitar una línea especial de ayudas.
En cuanto al sector agrario, la principal preocupación se centraba en los viñedos y las estructuras. En la Terra Alta, a pesar de la caída de piedra en algunos puntos de Batea, la duración y magnitud del fenómeno no generaron afectaciones graves. En el Priorat, el sindicato Unió de Pagesos cifra la afectación en un 50% de la uva pendiente de vendimiar en zonas como Falset, Marçà y Capçanes.
Tanto la DOQ Priorat como la DO Montsant han señalado que la mezcla de piedra y agua ha minimizado los daños en la uva. La presidenta de la DO Montsant, Pilar Just, confía en que la precipitación pueda ser positiva para hinchar el grano de las variedades tintas. El presidente de la DOQ Priorat, Jaume Balaguer, estima las afectaciones globales en torno al 5%.