La jornada de paro, que se extenderá durante tres días, ha afectado gravemente la movilidad de los usuarios que dependen del servicio de Rodalies en el área de Barcelona. Las pantallas informativas de la estación de Sants ya mostraban desde primera hora de la mañana los avisos sobre la interrupción del servicio.
La operadora ferroviaria Renfe ha denunciado públicamente que los servicios mínimos decretados por el Ministerio de Transportes para el paro no se están cumpliendo. Esta situación ha agravado el caos en la red, con retrasos y cancelaciones que superan las previsiones iniciales.
Este paro se suma a los problemas recurrentes que sufre la red de Rodalies, un hecho que ha sido motivo de quejas constantes por parte de los viajeros. Los trabajadores de Renfe y Adif mantienen la protesta para reivindicar mejoras laborales y de servicio.




