Huelga en las bibliotecas de Barcelona durante la semana de Sant Jordi

El comité de empresa del Consorcio de Bibliotecas de Barcelona convoca paros y movilizaciones para reclamar mejoras laborales.

Imagen genérica de libros en una biblioteca, con luz cálida.
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Imagen genérica de libros en una biblioteca, con luz cálida.

El comité de empresa del Consorcio de Bibliotecas de Barcelona ha anunciado paros y movilizaciones durante la semana de Sant Jordi para reclamar mejoras en las condiciones laborales y la negociación del convenio con el Ayuntamiento.

La protesta se enmarca en el rechazo a la adhesión al nuevo convenio del Ayuntamiento de Barcelona, que ya ha generado movilizaciones por parte de trabajadores de guarderías, servicios sociales y oficinas de atención a la ciudadanía desde el 5 de febrero. Mientras que los sindicatos mayoritarios CSIF, UGT y CCOO avalaron el convenio, la Intersindical, la CGT y Ábacos (sindicato de las guarderías) lo rechazan.
Los paros previstos incluyen una jornada de huelga parcial el lunes 20 de abril, de 18:00 a 20:45 horas, y una huelga de 24 horas el martes 21 de abril, con una concentración en la plaza Universitat y una marcha hasta la Plaça Sant Jaume. A partir del 25 de abril, se realizarán huelgas de 24 horas cada sábado. El Ayuntamiento de Barcelona ha advertido que no se puede garantizar la apertura ni los servicios habituales de las bibliotecas.
Además de los paros, los bibliotecarios se concentrarán durante el Pregón de Sant Jordi el miércoles, en el Portal de l'Àngel durante la diada de Sant Jordi el jueves, y durante el pleno del Ayuntamiento de Barcelona el viernes.

"Hay un desprecio hacia el colectivo, una falta de conciliación y una mala gestión del consorcio y del Ayuntamiento de Barcelona."

el comité de empresa
El comité de empresa denuncia un malestar creciente entre la plantilla, que suma cerca de 500 trabajadores, y que podría duplicarse si se incluyen las bibliotecas de fuera de la ciudad que dependen de la Diputación. Los sindicatos describen al colectivo como "feminizada, invisibilizada y precarizada", y lamentan haber quedado fuera de la negociación del convenio.
Entre las quejas, se mencionan jornadas de hasta once horas, seis o siete días de trabajo consecutivos, y un promedio de 18 jornadas adicionales al año respecto a una semana laboral de cinco días. También denuncian la falta de flexibilidad, la ausencia de teletrabajo y la falta de protocolos para afrontar situaciones de violencia. Alertan de una falta crónica de personal y de previsión, con plantillas "bajo mínimos" mientras se abren nuevos equipamientos sin recursos suficientes, afectando la calidad del servicio y la salud de los trabajadores.
El sector reclama una negociación específica para mejorar las condiciones laborales, revisar horarios y jornadas, reforzar plantillas y recuperar poder adquisitivo. También exigen complementos por dirección y atención al público, así como la implantación del teletrabajo mixto. Bajo la plataforma Defensem Biblios, el colectivo ha hecho un llamamiento a la ciudadanía a apoyar las movilizaciones con el lema: "¡Amamos las bibliotecas, defendámoslas!".
Este conflicto se suma a un malestar más amplio en el sector. El Col·legi Oficial de Bibliotecaris-Documentalistes de Catalunya (COBDC) expresó en marzo su "sorpresa y preocupación" por la modificación de la ley del sistema bibliotecario de Catalunya sin consulta previa. El colegio denuncia que el cambio elimina la exigencia de que la dirección de cada biblioteca recaiga en un bibliotecario titulado y deja pendiente de un futuro reglamento la regulación del personal técnico, poniendo en riesgo el reconocimiento profesional y la calidad del servicio público. Reclaman reuniones urgentes con los grupos parlamentarios y el gobierno para aclarar el alcance de la reforma.