Las imágenes, recuperadas recientemente en redes sociales, muestran a un hombre con gafas de pasta y un escudo del club en la solapa. El vídeo ha generado miles de visualizaciones y una investigación digital que ha terminado con la confirmación de su nieto, Pau Bacardit, y su hijo, Josep Maria Bacardit.
Sebastià Bacardit, nacido en Biosca en 1915 y trasladado a Barcelona tras la Guerra Civil, era un rostro conocido en el estadio. Regentaba una tienda de comestibles en la calle Lepant y, posteriormente, trabajó como repartidor de aceites. Su pasión por el club era tal que, según su familia, si el equipo perdía, era capaz de quedarse sin cenar.
“"Era habitual verle así, con los puros y el escudo. En el campo le saludaba todo el mundo."
El hombre, que falleció en junio de 2007 a los 92 años, solía llevar dos puros a cada encuentro: uno para la previa y otro para celebrar las victorias. Aunque no solía viajar con el equipo, fue uno de los miles de culés que presenciaron la final de la Recopa de Europa en Basilea en 1979.




