El incidente tuvo lugar en una discoteca tras una cena de empresa. Testigos presenciales señalan que Font mantuvo una conducta calificada como acoso verbal hacia empleadas de la firma. La intervención de la directiva Gemma Formenti fue necesaria para que el empresario abandonara el establecimiento de forma anticipada.
Tras las pesquisas, la multinacional estadounidense decidió reducir el peso de Font en la estructura corporativa. Aunque el entorno del empresario vincula su cambio de rol a procesos habituales tras la venta de su anterior empresa, Delta Partners, la investigación interna marcó un punto de inflexión en su trayectoria dentro de la firma.
“"Como política general, no comentamos, confirmamos ni negamos asuntos del personal."
Días después del suceso, Font pidió disculpas en una reunión grabada con la plantilla. Mientras su equipo sostiene que el motivo fue la falta de autorización para el evento, otras fuentes insisten en que la medida respondió directamente a su comportamiento personal durante la noche parisina.




