Los mensajes de odio se intensificaron después de que Javi Rodríguez hiciera públicos los resultados de una encuesta sobre la juventud en el Ayuntamiento de Barcelona. Mientras algunos usuarios cuestionaban los datos o el salario del cargo público, otros derivaron en ataques personales de carácter gaifóbico que el comisionado ha decidido no pasar por alto.
“"El odio no es una opinión, es un ataque a la dignidad. Barcelona es y será siempre un espacio de libertad y derechos."
Tanto el alcalde Jaume Collboni como el Observatorio contra la LGTBI-fobia han condenado los hechos. Las instituciones han advertido que las redes sociales no pueden ser un espacio de impunidad para la intolerancia y han reafirmado su compromiso con la defensa de los derechos del colectivo en la capital catalana.




