El conjunto leridano llega a la cita en una situación comprometida, a ocho puntos de la permanencia, pero con una mejora en el juego que invita a la esperanza. Tras el empate a tres goles contra el Barbastro, el técnico considera que el grupo está madurando y aprendiendo a gestionar la ansiedad.
“"Afrontamos el partido con optimismo, con ilusión y con confianza. Sabíamos que no sería fácil, pero estamos en el camino."
El escenario del duelo será el Narcís Sala, un estadio que López define como de fútbol auténtico. El técnico ha destacado que el Sant Andreu posee la mejor plantilla de la categoría y que el control de las emociones será vital para resistir la presión ambiental.




