La advertencia de Maragall sobre el proyecto 'Madrid DF' se confirma 25 años después

El editorial analiza cómo la centralización política y económica, iniciada por Aznar y culminada por Ayuso, ha creado un desierto económico fuera de Cataluña.

Imagen conceptual de una vía de tren moderna y una deteriorada, simbolizando la disparidad de inversiones en infraestructuras.
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Imagen conceptual de una vía de tren moderna y una deteriorada, simbolizando la disparidad de inversiones en infraestructuras.

Un editorial reciente recuerda la advertencia de Pasqual Maragall en 2001 sobre la construcción de un 'Madrid DF' autónomo, un proyecto que, según el análisis, se ha completado con la concentración de inversiones en detrimento de las infraestructuras catalanas.

El concepto de 'Madrid DF' fue acuñado por Pasqual Maragall en un artículo publicado en el año 2001, poco después de que José María Aznar comenzara su gobierno con mayoría absoluta. Maragall advirtió que el proyecto del líder popular buscaba absorber demográfica, política y económicamente todo lo que lo rodeaba.
Este proyecto, ideado inicialmente por Miguel Ángel Rodríguez, entonces asesor de Aznar, lo está completando un cuarto de siglo después Isabel Díaz Ayuso. Desde que Maragall publicó su artículo, solo Cataluña ha mantenido su incidencia económica, con un 18% del PIB español, mientras que el resto del territorio se ha convertido en un desierto económico.

"Quien pueda hacer, que haga."

José María Aznar · Expresidente del Gobierno español
La semana catastrófica en Cercanías de Barcelona se presenta como una metáfora de las consecuencias de esta centralización. El análisis subraya que en Madrid se ejecuta un 110% de lo presupuestado en infraestructuras ferroviarias, mientras que en Cataluña la ejecución se sitúa entre el 30% y el 40%, una disparidad que se mantiene tanto con gobiernos del PP como del PSOE.
Esta política ha provocado que Cercanías de Madrid haya ganado 15 millones de usuarios en 15 años, mientras que el servicio en Barcelona ha perdido 10 millones en el mismo periodo. Además, se cuestiona la falta de infraestructura de AVE entre Barcelona y Valencia, a pesar de ser la segunda y tercera ciudades españolas, concluyendo que la política de transportes es, desde hace décadas, pura ideología.