La Associació Coordinadora Pro Museu del Transport, que recabó más de 4.000 firmas, insiste en que la instalación debe ubicarse en el Palacio de Comunicaciones y Transportes de la Fira de Barcelona, un espacio de 16.000 metros cuadrados que ya albergó una muestra durante la Exposición Internacional de 1929.
Sin embargo, la teniente de alcalde Laia Bonet informó a los promotores el pasado 16 de enero que la sede de la Fira es inviable debido a la remodelación del recinto, que incluye la construcción de 500 pisos públicos. El consistorio ofrece un espacio de 3.000 metros cuadrados en la losa de Vall d'Hebron, cerca de las cocheras de TMB de Sant Genís, promoviéndolo como una nueva centralidad.
“"Lo que nos ofrece no es un museo. Allí no cabe nada."
Manuel Marina calificó la acción del gobierno de anticiparse al debate como una “falta de higiene democrática”. La oposición también critica la gestión. Francina Vila (Junts) considera que la propuesta es solo “un museo de TMB, una contrapropuesta parcial”, mientras que Pau Gonzàlez (Barcelona en Comú) lamenta la falta de consulta previa a vecinos y promotores.
El líder del PP, Daniel Sirera, acusó a Collboni de “rebajar las aspiraciones de Barcelona” y es el único que defiende que la sede debe ser el Palacio de Comunicaciones. Por su parte, la Asociación de Vecinos de Vall d'Hebron, presidida por Manuel Pérez, ha manifestado su preocupación por que el proyecto pueda afectar negativamente a la ampliación de la ciudad sanitaria y a otros equipamientos del barrio.




