La diferencia de uso entre hombres y mujeres se intensifica al salir de Barcelona. En la capital, el 30% de los usuarios son mujeres, una cifra que ha bajado respecto al 40% registrado en 2021. La responsable de la Oficina de la Bicicleta califica la situación actual de diferencia brutal.
“"Las mujeres en bici vamos más despacio y debe haber suficiente espacio para que nos adelanten. Si no, no nos sentimos seguras."
Desde el Bicicleta Club de Catalunya (BACC) apuntan que la falta de seguridad real impacta directamente en la elección del transporte. Los carriles estrechos, la falta de continuidad y la invasión de furgonetas son obstáculos críticos que desincentivan el uso de la bici entre el colectivo femenino.
Para combatir esta brecha, el AMB ha impulsado programas de formación en municipios como L'Hospitalet y Santa Coloma de Gramenet, enfocados a mujeres que no tienen el hábito de circular por entornos urbanos complejos.




