Los datos del Idescat muestran una realidad dual: mientras la macroeconomía avanza, la tasa AROPE sitúa la pobreza cuatro puntos por encima de la media europea. Los colectivos más vulnerables siguen siendo los menores, con un 36% de pobreza infantil, y las familias monoparentales.
“"La pobreza femenina siempre es más alta que la masculina justamente por esta realidad."
El encarecimiento de la vivienda, que ha subido un 35% en diez años según Eurostat, y la ineficacia de ayudas como el Ingreso Mínimo Vital agravan la situación. Desde el CTESC se reclama una mejor distribución de los recursos públicos y una mayor implicación de las empresas en la mejora salarial.




