La dieta de Gaudí: el régimen vegetariano que alimentó su genialidad

El arquitecto catalán seguía un estilo de vida naturista basado en vegetales y frutos secos para tratar su reumatismo.

Imagen genérica de una dieta mediterránea sencilla con fruta, frutos secos y aceite de oliva.
IA

Imagen genérica de una dieta mediterránea sencilla con fruta, frutos secos y aceite de oliva.

El célebre arquitecto Antoni Gaudí practicó en Barcelona un régimen alimenticio basado en el naturismo y la austeridad para combatir sus dolencias crónicas y fortalecer su espíritu creativo.

Afectado desde joven por el reumatismo articular, Gaudí optó por la medicina natural siguiendo las enseñanzas del doctor alemán Sebastian Kneipp. A los 40 años, consolidó su transición hacia el vegetarianismo, eliminando por completo la carne y el pescado de su mesa.
Su alimentación cotidiana destacaba por ser extremadamente básica: ensaladas de lechuga o escarola con aceite de oliva virgen extra, frutos secos y fruta de temporada. Evitaba el exceso de sal y especias, buscando siempre la pureza de los ingredientes naturales.
Para el arquitecto, esta disciplina nutricional era clave para mantener la concentración en sus proyectos monumentales, como la Sagrada Família, vinculando su bienestar físico con su profunda convicción espiritual y artística.