Este modelo educativo rompe la barrera entre la teoría y la práctica, permitiendo que los alumnos aprendan un oficio en un entorno real. A través de un contrato de formación, los jóvenes adquieren responsabilidades y derechos laborales, facilitando su reenganche al sistema tras haber abandonado los itinerarios académicos tradicionales.
Entidades como la Fundación Main, en colaboración con el Gremio de Panaderos de la Provincia de Barcelona, ya impulsan programas específicos en sectores con alta demanda, como la panadería artesana. Estos proyectos no solo transmiten conocimientos técnicos, sino que ofrecen un acompañamiento emocional clave para evitar el abandono del proceso formativo.
“"Educar para el trabajo es, en definitiva, educar para la libertad y la autonomía."
La iniciativa busca que factores como el domicilio o la situación económica no determinen el éxito profesional. La FPO Dual se posiciona así como una herramienta estratégica para la cohesión social y la mejora de la empleabilidad juvenil en toda Barcelona y su área de influencia.




