El conflicto laboral, que se encuentra en plena temporada alta, ha generado una situación de tensión entre la plantilla y la dirección de la empresa de handling. Según datos facilitados por el comité de huelga, el impacto en los viajeros ha sido significativo, aunque la operativa en la T1 mantiene una apariencia de normalidad para muchos usuarios.
Los representantes sindicales han señalado que la movilización es una respuesta a la pérdida de derechos laborales y a la falta de diálogo con la nueva dirección. Entre las reivindicaciones principales, destacan la mejora en la seguridad y salud laboral, el redimensionamiento de los turnos y la necesidad de garantizar la conciliación familiar.
“"No estamos pidiendo más dinero, más días de vacaciones, ni ningún derecho especial. Queremos un trabajo digno."
La última mediación entre las partes, celebrada el pasado 24 de julio, no permitió llegar a ningún acuerdo. Los trabajadores insisten en que las medidas de prevención y los horarios son innegociables para poner fin al paro, mientras que las aerolíneas han optado por reprogramar vuelos para minimizar las afectaciones a los pasajeros en tránsito.




