La indignación por el caos de Rodalies moviliza a miles de personas en Barcelona

Más de 150 organizaciones sociales y de usuarios convocaron la marcha unitaria para denunciar la falta de inversión y el modelo centralista del servicio ferroviario.

Una multitud de manifestantes caminando por una calle ancha de la ciudad, con pancartas genéricas de protesta contra el transporte público.
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Una multitud de manifestantes caminando por una calle ancha de la ciudad, con pancartas genéricas de protesta contra el transporte público.

Miles de usuarios, convocados por más de 150 organizaciones, se manifestaron en Barcelona el sábado 7 de febrero para protestar contra la crisis ferroviaria y la falta de inversión en la red de Rodalies.

La marcha unitaria, que reunió entre 3.000 (según la Guàrdia Urbana) y 40.000 personas (según los organizadores), comenzó a las 17 h en la Estació de França y recorrió la Via Laietana hasta la Plaça de Sant Jaume. Esta movilización fue la segunda del día, después de otra de carácter independentista convocada por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y el Consell de la República.
La crisis se precipitó a raíz del incidente del 20 de enero en la R4 a la altura de Gelida, donde la caída de un muro provocó la muerte de un maquinista en prácticas. Este hecho llevó a la suspensión total del servicio al día siguiente, el 21 de enero, y desde entonces las incidencias han sido diarias, poniendo a prueba la paciencia de los usuarios.

"La red de Rodalies ya era vulnerable antes de esta crisis, que es fruto de la mala inversión desde hace décadas y de un modelo centralista. Hay que facilitarle la vida al usuario."

Adrià Ramírez · Presidente de la Promoción del Transporte Público (PTP)

"El peso de esta desgracia ha recaído en los usuarios, a quienes se ha llevado al límite y ya no tienen más paciencia. Llegamos tarde a la vida, esto ha tocado fondo."

Anna Gómez · Portavoz de la plataforma Dignitat a les Vies
Los representantes sindicales también alzaron la voz. Belen López, secretaria general de Comisiones Obreras (CCOO), denunció una "política clasista" que prioriza la alta velocidad, mientras que la movilidad se convierte en la "hermanita pobre" de las políticas públicas. También se criticó la externalización de actividades propias de Adif y Renfe, que ha generado precariedad en el servicio.
La jornada de protesta se produce justo antes de una nueva semana de complicaciones, ya que los maquinistas han convocado una huelga para el lunes, martes y miércoles, tras el fracaso de las negociaciones con el Ministerio de Transportes. Los sindicatos ferroviarios reclaman más seguridad y una mejora generalizada del servicio.