La inestabilidad primaveral regresa a Barcelona con chubascos y tormentas en mayo

Una bolsa de aire frío en altura y la cálida temperatura del mar propiciarán aguaceros intensos y granizo a partir de la primera semana de mayo.

Imagen de una ciudad bajo un cielo tormentoso, con lluvia y relámpagos a la distancia.
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Imagen de una ciudad bajo un cielo tormentoso, con lluvia y relámpagos a la distancia.

La inestabilidad meteorológica, característica de la primavera, se prevé que regrese a Barcelona y a varias comarcas de Cataluña durante la primera semana de mayo, con la llegada de chubascos y tormentas.

Esta situación se debe a una configuración sinóptica particular, con dos anticiclones potentes situados en el Atlántico y en el Mediterráneo oriental, que facilitarán la entrada sostenida de aire frío hacia la península Ibérica. Esta masa de aire frío en altura, combinada con una superficie terrestre aún cálida y una temperatura del mar superior a lo habitual, creará un escenario idóneo para la formación de grandes nubes.
Las previsiones apuntan a varias tandas de aguaceros intensos, acompañados de tormenta y, localmente, granizo, especialmente entre el lunes 4 y el miércoles 6 de mayo. Los días de mayor probabilidad de precipitaciones intensas serán el martes y el miércoles, cuando la región se encontrará en la parte delantera del embolsamiento de aire frío.
Antes, el domingo 3 de mayo, una línea de inestabilidad asociada a una perturbación en el Reino Unido ya reforzará los chubascos y las tormentas, sobre todo en el Alt Pirineu y el Aran. Se podrían registrar más de 50 litros por metro cuadrado en zonas como la Vall Fosca y Cabdella, y el Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici. También se esperan lluvias fuertes en el pla de Lleida y en el extremo sur de las Terres de l'Ebre, con una cota de nieve alrededor de los 2.400 metros.
A partir del lunes, los chubascos podrían descargar con intensidad en los Pirineos y Prepirineos, con tendencia a avanzar hacia el prelitoral y la línea de la costa. Para el martes, se esperan aguaceros intensos en el Camp de Tarragona, en el sur del entorno metropolitano, en la Cataluña central y en las comarcas de Girona. La cota de nieve podría bajar hasta los 1.800 metros en la vertiente norte de los Pirineos occidentales a mediados de semana.
En cuanto a Barcelona y sus alrededores, las lluvias más significativas podrían llegar el miércoles, favorecidas por la reactivación del mistral y la tramontana, que generarían chubascos cerca de la ciudad, aunque no se esperan acumulaciones muy generosas. Este repunte de la inestabilidad vendrá acompañado de un descenso de las temperaturas a mediados de semana, con heladas en las cumbres más elevadas de los Pirineos y temperaturas diurnas entre 15 y 22 ºC.