La decisión llega después de que la Mesa del Parlament haya aceptado una petición de amparo del grupo de Junts per Catalunya. La formación denunció que la titular de Cultura no respondió a ninguna de las cinco preguntas formuladas sobre la ayuda destinada a escritores latinoamericanos.
En su respuesta inicial, Hernández evitó posicionarse sobre si esta residencia de escritura suponía un desprecio a la lengua catalana. La consejera se limitó a enumerar las acciones de su departamento, como las 50 becas de 10.000 euros de la Institució de les Lletres Catalanes (ILC) otorgadas el año pasado.
Pese a la oposición del PSC en la Mesa, el Govern dispone ahora de un plazo de quince días para ofrecer una respuesta detallada sobre la medida anunciada en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.




