Un estudio del grupo de investigación Visión, Optometría y Salud (VOS) de la Universitat Politècnica de Catalunya - BarcelonaTech (UPC), vinculado a la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa (FOOT), revela datos longitudinales sobre la salud visual infantil. El proyecto CISVIT, iniciado en 2021 con más de 2.500 participantes, proporciona información epidemiológica sobre errores refractivos.
La investigación se centra en niños y niñas de entre 8 y 12 años, un período crítico para el desarrollo de la miopía. La prevalencia aumenta con la edad: del 12,3% a los 8-9 años, al 17,1% tras un año, y alcanza el 28,7% a los tres años de seguimiento. El empeoramiento medio anual de la refracción es de 0,29 dioptrías.
El estudio también identifica diferencias por género y origen étnico. Las niñas presentan una progresión más rápida del crecimiento ocular, constituyendo un grupo de riesgo. Los niños y niñas no caucásicos (magrebíes o latinos) muestran una mayor longitud axial inicial, aunque su patrón de crecimiento es similar al caucásico.
La investigadora Laura Guisasola explica que es posible anticiparse a la miopía midiendo el crecimiento de la longitud axial del ojo, que se produce antes de que la miopía sea detectable en las dioptrías. Indicadores de alto riesgo incluyen hipermetropía baja y mayor longitud axial a los 8 años.
Se estima que para 2050 casi la mitad de la población mundial será miope. Factores ambientales y de comportamiento, como el uso prolongado de pantallas y los antecedentes familiares, influyen en el desarrollo de la miopía. El bajo nivel socioeconómico parental también se asocia a un mayor riesgo.
Pasar más tiempo al aire libre y dormir más horas se asocia con un menor riesgo. La investigadora Núria Vila destaca estas herramientas como medidas de prevención al alcance de familias y escuelas, y recomienda su consideración en políticas de salud pública.
El proyecto CISViT (2021-2026) recoge datos de niños y niñas de Terrassa y contribuye al debate sobre el cribado pediátrico. El grupo de investigación propone incluir revisiones preventivas del crecimiento ocular y análisis de hábitos en las revisiones pediátricas.
El estudio se desarrolla en el Centro Universitario de la Visión (CUV) de Terrassa, pionero en aprendizaje-servicio, donde unos 170 estudiantes se forman anualmente. El proyecto se enmarca en el Consortium of Refractive Error and Myopia in Children (CREAM-Kids).




