La movilización popular salva la histórica cancha de Lluïsos de Gràcia

El proyecto 'Volem jugar a casa' fue el más votado en la plataforma Pista Solidària Endesa, asegurando la reforma del pabellón.

Imagen genérica de una canasta de baloncesto en una cancha interior.
IA

Imagen genérica de una canasta de baloncesto en una cancha interior.

La movilización ciudadana en la Vila de Gràcia ha sido fundamental para garantizar la continuidad de los Lluïsos de Gràcia en su histórica cancha, evitando un 'match-ball' crucial para el futuro de la entidad deportiva.

El proyecto denominado Volem jugar a casa, impulsado por los Lluïsos de Gràcia, ha logrado ser la propuesta más votada dentro de la plataforma de micromecenazgo Pista Solidària Endesa. Con un total de 9.614 votos, ha superado con una amplia diferencia a las otras cuatro iniciativas ganadoras, de entre las casi 250 que se presentaron al concurso.
Esta victoria popular permitirá la reforma integral de la cancha de baloncesto de Lluïsos de Gràcia. Endesa financiará las obras mediante un sistema compartido, igualando los primeros 2.500 euros recaudados por cada proyecto, lo que supondrá una aportación total de hasta 10.000 euros por iniciativa, según ha informado Europa Press.

"¡En Lluïsos de Gràcia hace tiempo que queremos jugar en casa Gracias a Cancha Solidaria Endesa estamos un paso más cerca!"

Lluïsos de Gràcia · Club deportivo
El club deportivo había expresado la necesidad urgente de mejoras en el pabellón para poder seguir compitiendo en condiciones óptimas. Gracias a esta iniciativa, se llevará a cabo la remodelación del pabellón, que incluirá la retirada de la cubierta de uralita, la mejora del aislamiento térmico y acústico, la ampliación de la cancha y las distancias de seguridad, la instalación de una cubierta con placas solares y la creación de una comunidad energética, además de la ampliación de espacios deportivos y culturales.
Así, los Lluïsos podrán seguir jugando en su ubicación habitual después de estas reformas necesarias y costosas. Esta situación recuerda el caso reciente del Europa, el equipo de fútbol de Gràcia, que ha tenido que trasladarse al campo de Can Dragó para cumplir con la normativa federativa que exige césped natural, una condición que el Nou Sardenya no podía cumplir por complicaciones técnicas y económicas.