El 7 de junio de 1926, Antoni Gaudí sufrió un trágico atropello mientras se dirigía a oír misa. Debido a su aspecto descuidado, inicialmente fue confundido con un indigente, lo que retrasó la atención médica. Fue trasladado al Hospital de la Santa Creu, donde sus colaboradores lo reconocieron posteriormente.
El estado de Gaudí era crítico, presentando fractura de costillas, conmoción cerebral y hematorraquis. El tratamiento consistió en un vendaje de yeso. El Archivo Histórico del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau conserva documentación detallada de su estancia, destacando la atención excepcional recibida.
Gaudí falleció el 10 de junio de 1926. Su funeral por las calles de Barcelona fue multitudinario, con miles de personas despidiendo al ilustre arquitecto. El féretro fue cubierto con el paño mortuorio de la Associació d'Arquitectes de Catalunya, una pieza que se conserva en el COAC.
Recientemente, se ha encontrado una fotografía inédita de la lápida original de Gaudí en la cripta de la Sagrada Familia, publicada en una revista belga de 1935. Esta lápida, destruida durante la Guerra Civil, se caracterizaba por su extrema austeridad, con el nombre del arquitecto y las siglas 'ACS'.




