El suceso tuvo lugar a la altura del número 53 de Rogent, cerca de la calle de Provença, mientras la esposa del dueño, José Contreras, paseaba al animal. Según el propietario, un vehículo con matrícula de Andorra las adelantó y golpeó al perro.
A pesar de que el animal fue trasladado de inmediato al veterinario, no se pudo salvar su vida. La esposa de José recriminó la acción al conductor, quien supuestamente respondió que no se preocupara, que ya le compraría otro.
La regulación es muy clara: la calle de Rogent no es una calle de paso en ningún momento del día, sino un eje de prioridad absoluta para los peatones.
El incidente pone de manifiesto el uso indebido de Rogent, catalogada por el Ayuntamiento de Barcelona como un "eje de prioridad absoluta" para los transeúntes. La circulación está prohibida, salvo para vecinos y para carga y descarga en horarios específicos (de lunes a sábado de 10:00 a 12:00 h).
Aunque la Guàrdia Urbana no recibió ninguna llamada en el momento del accidente, José Contreras presentó posteriormente una denuncia ante los Mossos d’Esquadra. Serán las autoridades judiciales las encargadas de determinar las responsabilidades del atropello.




