La niebla marítima y la calima sahariana marcan la meteorología en Barcelona

El contraste térmico entre el aire cálido y el mar frío genera densas nubes bajas que dificultan la navegación.

Imagen genérica de la niebla marítima cubriendo una playa del litoral catalán.
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Imagen genérica de la niebla marítima cubriendo una playa del litoral catalán.

La ciudad de Barcelona y gran parte del litoral catalán han amanecido este miércoles envueltos en una espesa niebla marítima, un fenómeno habitual durante el final del invierno.

Este fenómeno, también denominado niebla de advección, se produce por el choque térmico entre una masa de aire cálido y el agua del mar fría. La condensación resultante crea un vapor húmedo que queda estático sobre el Mediterráneo hasta que el viento lo desplaza hacia la costa, reduciendo la visibilidad de forma notable.
Bajo la influencia del anticiclón, también se han detectado pilares de sol, columnas de luz originadas por el rebote de los rayos solares en cristalls de hielo de nubes altas. Sin embargo, la estabilidad también conlleva efectos negativos, como el aumento de la contaminación atmosférica sobre las grandes ciudades debido a la falta de ventilación.
La previsión para los próximos días apunta a que el viernes entrará polvo sahariano en suspensión, lo que generará calima y un cielo blanquecino durante el fin de semana. Las temperaturas se mantendrán suaves, aunque las inversiones térmicas dejarán noches frías en el interior antes de que las borrascas puedan traer lluvia la próxima semana.