La nueva tasa turística entra en vigor con aumentos significativos en Barcelona

La capital catalana verá duplicarse el impuesto en hoteles de lujo, alcanzando los 12 euros por noche, mientras que el resto de Cataluña también experimenta subidas.

Imagen genérica de monedas de euro sobre una mesa, con tarjetas de hotel y un perfil urbano difuminado al fondo.
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Imagen genérica de monedas de euro sobre una mesa, con tarjetas de hotel y un perfil urbano difuminado al fondo.

La nueva tasa turística entra en vigor este miércoles con un aumento generalizado de los importes, especialmente notable en Barcelona, donde el impuesto se duplica en algunos alojamientos, llegando hasta los 12 euros por noche en hoteles de lujo.

En la capital catalana, la tarifa por noche en hoteles de lujo pasa de los 7,5 euros actuales a 12 euros, una subida acentuada por el recargo municipal que permite la nueva legislación. En el resto de Cataluña, la tarifa máxima para establecimientos de lujo se incrementa de los 3 a los 4,5 euros, una cifra que se mantendrá hasta 2027. Esta medida, aprobada por el Parlament con el apoyo del PSC, ERC y los Comuns, también prevé una subida progresiva en todo el territorio y destina el 25% de los ingresos recaudados a políticas de vivienda.

En un contexto de continua evolución económica y social, es esencial y urgente adoptar medidas en el ámbito fiscal para dar respuesta a la emergencia habitacional y el turismo sostenible, y asegurar una distribución justa de la carga tributaria.

El decreto ley, aprobado a finales de febrero, subraya la urgencia de modificar el impuesto sobre las estancias en establecimientos turísticos. Entre las novedades de la normativa, destaca el incremento de la tasa mínima, la aplicación gradual y diferenciada según el tipo de alojamiento, y la posibilidad de que los municipios apliquen recargos, como es el caso de Barcelona, donde la nueva estructura combina la tarifa catalana con el recargo municipal.
En hoteles de cinco estrellas en Barcelona, el coste total asciende a 12 euros por noche. Para los hoteles de cuatro estrellas y superior, la tasa aumenta de los 5,70 euros a los 8,40 euros. Las viviendas de uso turístico ven su tasa pasar de los 6,25 a los 9,50 euros. El resto de establecimientos pagarán 7 euros, mientras que los albergues tendrán una tasa de 6 euros. Los cruceros también se ven afectados, con tasas de 11 euros por estancias inferiores a 12 horas y 9 euros para estancias más largas.
Estas tarifas no son definitivas, ya que el Ayuntamiento de Barcelona puede aumentar el recargo municipal de cuatro hasta ocho euros. El consistorio ya ha aprobado un incremento de un euro anual hasta un máximo de ocho euros en 2029, lo que implicará que los visitantes de hoteles de lujo paguen una tasa de 15 euros dentro de tres años.
En el resto de Cataluña, los incrementos son más moderados y se aplican sobre la tarifa general. Los hoteles de cinco estrellas y gran lujo pasan de 3 a 4,5 euros por persona y noche, mientras que los de cuatro estrellas se incrementan de 1,20 a 1,80 euros. Las viviendas de uso turístico pasan de 1 a 1,75 euros, y el resto de establecimientos de 0,60 a 0,90 euros. Para los cruceros, la tasa se eleva hasta los 3 euros para estancias largas y hasta 4,5 euros para estancias cortas. La ley prevé que a partir del 31 de marzo de 2027, la tarifa máxima en el resto del territorio se incremente a seis euros.
La normativa también modifica la gestión de los ingresos, destinando el 25% de la recaudación a políticas de vivienda de la Generalitat, y el 75% restante al Fondo para el Fomento del Turismo.
El sector turístico ha expresado su preocupación. Jordi Clos, presidente del Gremio de Hoteles de Barcelona, teme una 'caída cualitativa y endémica'. Por su parte, Santiago García-Nieto, presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería y Restauración de Cataluña (CONFECAT), y la Asociación Turística de Apartamentos (ATA) en las comarcas gerundenses, consideran que el encarecimiento hará perder competitividad al sector turístico catalán respecto al resto del estado español, calificando la medida de 'mala noticia para el país'.
La aplicación de esta subida estaba prevista inicialmente para mayo del año pasado, pero el Govern la aplazó para tramitarla como proyecto de ley. Finalmente, la Mesa del Parlament acordó en diciembre tramitarla de urgencia, y en enero se llegó a un acuerdo entre PSC, ERC y Comuns.