La ola de cierres de comercios históricos reabre el debate sobre el alquiler en Barcelona

Ayuntamiento y Generalitat analizan vías para regular los precios de los locales ante la presión inmobiliaria en Gràcia.

Interior de un local comercial vacío con un cartel de disponible en el cristal.
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Interior de un local comercial vacío con un cartel de disponible en el cristal.

El Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Cataluña evalúan la regulación de los alquileres comerciales tras el cierre de negocios emblemáticos en Barcelona este febrero de 2026.

El adiós de negocios como el horno Santa Clara o la ferretería Camps, ambos situados en el barrio de Gràcia, ha encendido las alarmas. En el caso del horno, la propiedad pretendía doblar el alquiler de 1.500 a 3.000 euros, una cifra inasumible para el comercio de proximidad.

"Cuando hay actividad económica, poner topes es muy complicado."

Pròsper Puig · Presidente de Barcelona Comerç
Ante esta situación, Esquerra Republicana llevará una propuesta a la comisión de Economía para instar a crear una ley de regulación en áreas tensionadas. Sin embargo, el sector se muestra dividido sobre la viabilidad legal de intervenir en el mercado de oferta y demanda.
Actualmente, el consistorio trabaja en un censo de actividades en planta baja para mejorar el conocimiento del sector, coincidiendo con la designación de la ciudad como Capital Europea del Comercio Local 2026.