El adiós de negocios como el horno Santa Clara o la ferretería Camps, ambos situados en el barrio de Gràcia, ha encendido las alarmas. En el caso del horno, la propiedad pretendía doblar el alquiler de 1.500 a 3.000 euros, una cifra inasumible para el comercio de proximidad.
“"Cuando hay actividad económica, poner topes es muy complicado."
Ante esta situación, Esquerra Republicana llevará una propuesta a la comisión de Economía para instar a crear una ley de regulación en áreas tensionadas. Sin embargo, el sector se muestra dividido sobre la viabilidad legal de intervenir en el mercado de oferta y demanda.
Actualmente, el consistorio trabaja en un censo de actividades en planta baja para mejorar el conocimiento del sector, coincidiendo con la designación de la ciudad como Capital Europea del Comercio Local 2026.




