La construcción de la torre de Jesús de la Sagrada Familia ha implicado soluciones ingeniosas, como el uso de 24 toneladas de un adhesivo especializado, Loctite EA 9497. Este compuesto se ha empleado para unir los 826 paneles y más de 2.100 elementos de piedra que conforman las seis torres centrales del templo.
Según explica Jordi Faulí, arquitecto director de la Sagrada Familia, el objetivo era conseguir que la piedra y el acero de la piel de la torre "trabajaran conjuntamente ahora y en el futuro". El adhesivo se aplica en estado líquido, adaptándose a la superficie y llenando cavidades para maximizar la unión entre los materiales.
Cada pieza en forma de M visible desde el exterior se compone de 30 bloques de piedra unidos previamente en la cantera bajo condiciones controladas de temperatura. Este sistema modular ha permitido acelerar el proceso constructivo hasta diez veces respecto a los métodos tradicionales.
Begoña Cantera, ingeniera jefe del proyecto en Henkel Ibérica, ha confirmado que el adhesivo ha superado todas las pruebas requeridas. Su fórmula está diseñada para absorber movimientos y adaptarse a las condiciones climáticas y ambientales de Barcelona, como la humedad, la salinidad por la proximidad al mar, los cambios de temperatura y las vibraciones del transporte subterráneo.
Además, el adhesivo puede soportar cargas equivalentes a 100.000 personas adultas por metro cuadrado, una resistencia comparable a la de todo el estadio del Camp Nou lleno concentrado en un solo metro cuadrado.
La cruz que corona la torre de Jesús, con 17 metros de altura y 13,5 de anchura, pesa 110 toneladas y es parte de una estructura diseñada para resistir múltiples factores, con la ayuda clave de este adhesivo especial.




