El organismo ha dictaminado que, a pesar de la naturaleza jurídica de la entidad, la gestión de un servicio público esencial obliga a garantizar los derechos lingüísticos de la ciudadanía. La recomendación establece que el nivel de exigencia debe ser proporcional a las funciones de cada puesto de trabajo, facilitando así el uso del catalán tanto en el ámbito interno como en las relaciones con otras administraciones.
La decisión responde a una queja presentada por una entidad en defensa de la lengua, que detectó la ausencia de criterios lingüísticos en varios procesos de selección realizados entre octubre de 2025 y marzo de 2026. En concreto, se analizaron 24 plazas que incluían perfiles técnicos y de dirección donde no se baremaba el conocimiento de la lengua.
“"Esta Sindicatura recomienda a TMB que, en las convocatorias de sus procesos de selección, establezca la exigencia de un nivel de conocimiento de la lengua catalana proporcional a las funciones del puesto de trabajo."
Esta no es la primera vez que la empresa de transportes se ve interpelada por esta cuestión. En el año 2022, una acción similar forzó la modificación de las bases de una convocatoria para conductores de autobús, que inicialmente no contemplaba el requisito lingüístico. La entidad denunciante ha anunciado que realizará un seguimiento exhaustivo del cumplimiento de esta nueva resolución.




