El informe, elaborado por el IU-RESCAT, analiza cómo el uso de cámaras y algoritmos de inteligencia artificial debe integrarse con la protección de datos personales. La investigación concluye que la tecnología es clave para la conservación, pero exige evaluaciones de impacto previas.
Las pruebas se han realizado en el Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac. Allí, la Diputación de Barcelona ha supervisado la instalación de sensores para compatibilizar el deporte con la protección de especies sensibles como las aves rapaces.
El equipo multidisciplinar, que incluye a expertos como Susana Borràs Pentinat y Anna Pallarés Serrano, ha contado con el apoyo de Huawei y la UICN bajo el programa Tech4Nature, finalizando este marzo su fase de análisis jurídico.




