Este lunes ha marcado el inicio de las multas en la Via Laietana de Barcelona, donde las cámaras de control de acceso ya están operativas para sancionar con 90 euros a los vehículos que no dispongan de permiso para circular por el carril ascendente. Esta medida busca garantizar la fluidez del transporte público y la movilidad de los vecinos, quienes han tenido semanas para tramitar las autorizaciones pertinentes.
La renovación de la Via Laietana, que culminó el pasado junio tras tres años de obras, ha transformado significativamente la arteria barcelonesa. Los trabajos han permitido ampliar las aceras, crear un nuevo carril bici y dar prioridad a los autobuses en ambos sentidos de la circulación. Como consecuencia, los vehículos privados tienen ahora prohibido el acceso al tramo de subida hacia la plaza de Urquinaona.
El carril ascendente está reservado exclusivamente para autobuses, taxis y vehículos autorizados. Entre quienes pueden transitar se incluyen los vecinos empadronados en los barrios del Gòtic, Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera y la Barceloneta, así como vehículos de emergencia y servicios públicos. También se permite la circulación de las líneas de autobús V15, 47 y el bus de barrio 120.
Otros colectivos con permiso incluyen vehículos de terceros solicitados por los residentes o propietarios de aparcamientos en la zona, personas con movilidad reducida con plaza de aparcamiento, usuarios de aparcamientos y clientes de establecimientos como talleres de reparación, hoteles, hostales y pensiones. En estos últimos casos, los establecimientos deberán informar posteriormente de las matrículas para evitar las multas. Los vecinos aún pueden tramitar la autorización en línea a través de la web del Ayuntamiento o de manera presencial en las oficinas de atención ciudadana y por teléfono.




