Los residentes de los barrios del Gòtic, Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera y la Barceloneta, así como usuarios de parkings y hoteles, tienen un plazo de cinco semanas para tramitar su permiso. Esta medida busca consolidar la pacificación de la vía tras las obras que transformaron la sección de la calle para priorizar al peatón y al transporte público.
Mientras que el sentido descendente permite el paso de coches privados a un máximo de 30 km/h, el carril de subida queda reservado para buses, taxis y vehículos autorizados. El control se realizará mediante un sistema de cámaras que identificará las matrículas de los infractores que accedan desde la fachada marítima hacia Urquinaona.
El trámite para obtener el permiso puede realizarse de forma telemática en la web de Ciutat Vella o presencialmente en las oficinas de atención ciudadana. El consistorio ha iniciado este lunes el reparto de folletos informativos para asegurar que todo el vecindario conozca los nuevos requisitos de movilidad.




