La Generalitat de Catalunya ha licitado el estudio correspondiente a la primera etapa del Eje Transversal Ferroviario. Esta ambiciosa obra pública tiene como objetivo establecer una conexión ferroviaria directa entre las ciudades de Lleida y Girona, sin la necesidad de pasar por la capital catalana. La noticia ha sido confirmada por diversas fuentes mediáticas y por la Agència Catalana de Notícies (ACN).
El proyecto contempla la construcción de una estación de alta velocidad situada en la comarca del Vallès. Esta nueva estación debería facilitar la interconexión con las líneas de Cercanías y los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC). Además, se prevé un nuevo ramal ferroviario entre Martorell y Mollet que permitiría el acceso de los trenes de alta velocidad (AVE) procedentes de Madrid a Barcelona a través de la futura estación de La Sagrera.
La planificación del primer tramo, que abarcará el recorrido entre Lleida, Igualada y Martorell, así como la entrada a Barcelona por La Sagrera, tiene un presupuesto estimado de un millón y medio de euros. Se espera que la duración de esta fase de estudio y planificación supere los dos años.
“"Esta infraestructura reforzará la red actual en términos de capacidad, eficiencia y equilibrio."
El pliego de condiciones del contrato, gestionado por Ifercat, detalla que la futura estación de alta velocidad en el Vallès aún no tiene una ubicación municipal concreta. No obstante, establece que el trazado deberá ser "sensiblemente paralelo" a la línea R8 de Cercanías, entre el túnel de Rubí y Mollet-Sant Fost. El Govern también prevé que los trenes de alta velocidad realicen paradas en, como mínimo, una estación por cada comarca atravesada por la línea.
Esta licitación recoge la propuesta planteada el pasado noviembre por el ministro de Transportes, Óscar Puente, sobre el acceso de la alta velocidad a Barcelona por La Sagrera. Puente anunció entonces el estudio de viabilidad de una variante "directa" del AVE entre Lleida y Barcelona-Sagrera, que evitaría el paso por el Camp de Tarragona y Sants, prometiendo un ahorro significativo de tiempo y una descongestión del tramo tarraconense hacia la capital catalana.




