Más de la mitad de los procedimientos civiles que llegan a la Audiencia de Barcelona están vinculados a reclamaciones por cláusulas abusivas, principalmente relacionadas con hipotecas, préstamos y tarjetas de crédito, especialmente las conocidas como "tarjetas revolving". Esta situación ha provocado que la espera para obtener una fecha de juicio se alargue hasta más de tres años.
Según las previsiones del Consejo General del Poder Judicial, cada magistrado de las secciones civiles debería gestionar unos 200 casos anuales. Sin embargo, en la Audiencia de Barcelona, la cifra ascendió el año pasado a 556 casos por juez, casi el triple de la carga prevista. En total, se registraron 27.869 nuevos casos en 2025, elevando el total de procedimientos en trámite a 40.135.
“"Necesitamos muchas más plazas judiciales. Calculo que harían falta 50 nuevos magistrados."
El presidente de la Audiencia, Antonio Recio, ha lamentado la falta de una doctrina unificada por parte de los tribunales superiores, como el Supremo o los tribunales europeos, lo que genera criterios divergentes entre los tribunales inferiores. Recio también ha propuesto medidas para paliar el colapso, como limitar la posibilidad de recurrir sentencias por asuntos inferiores a 6.000 euros o restringir la extensión de los recursos a 20 páginas.
El Ministerio de Justicia ha impulsado recientemente un proyecto de ley para crear 91 plazas judiciales en Cataluña, de las cuales ocho se destinarían al ámbito civil de la Audiencia de Barcelona. Sin embargo, el presidente del tribunal considera esta cifra insuficiente, ya que calcula que serían necesarios unos 50 nuevos magistrados para afrontar adecuadamente la demanda.
Esta sobrecarga no solo afecta a los litigios por cláusulas abusivas, sino que también repercute en otros procedimientos civiles como herencias, desahucios o accidentes de tráfico, que también pueden tardar más de tres años en tener fecha de juicio en la Audiencia de Barcelona, sin contar el retraso acumulado en la primera instancia, que se extiende aproximadamente a dos años.




