La incidencia se inició al mediodía por la rotura accidental de una tubería durante las obras de accesibilidad en la estación de metro de la Plaça de Sants, en las líneas 1 y 5. La llama, visible durante toda la noche, continúa activa horas después del accidente.
De los ocho afectados, dos resultaron gravemente heridos y fueron trasladados al Hospital Vall d'Hebron, junto con dos heridos menos graves. Tres heridos leves y otro menos grave fueron atendidos en el Hospital Clínic. Se trata de operarios que trabajaban en la zona e intentaban controlar la deflagración.
Los Bomberos de Barcelona confían en que la llama se extinga automáticamente en las próximas horas. El jefe de intervención, Albert Ventosa, explicó que la complejidad de la red de distribución de gas, que es "mallada y entrelazada" y tiene pocas válvulas, dificultó una extinción rápida. El proceso para controlar la fuga implica introducir globos en las tuberías para sectorizarla, una tarea que requiere tiempo.
Como medida de precaución, se ha cortado el suministro de gas a dos bloques de pisos del paseo de Sant Antoni. El teniente de alcaldía, Albert Batlle, destacó que la afectación vecinal ha sido "mínima" a pesar de las molestias nocturnas. La Guardia Urbana ha pedido a los vecinos que se mantengan tranquilos y eviten acercarse a la zona.
La zona continúa acordonada, provocando cortes de tráfico alrededor de la plaza y desvíos para cinco líneas de autobús de TMB (D20, H10, V5, 52 y 78). El servicio de metro de la línea 5 funciona con normalidad, mientras que la línea 1 continúa interrumpida entre Plaça de Sants y Florida debido a las obras.




