La venta de la edición limitada del reloj Royal Pop de Swatch, con un precio de 400 euros, generó una gran expectación en Barcelona. Decenas de personas se habían concentrado a las puertas del establecimiento desde primera hora de la mañana con la intención de adquirir uno.
La cola creció de manera exponencial durante la mañana. Ante la aglomeración de gente y el incremento de la tensión, la tienda Swatch tomó la decisión de no abrir sus puertas para evitar posibles incidentes.
Finalmente, tres dotaciones del Área Regional de Recursos Operativos (ARRO) de los Mossos d'Esquadra se desplazaron al lugar para desalojar a las personas concentradas. La operación se llevó a cabo sin incidentes y con el objetivo de garantizar el orden público.




