Con motivo del centenario de su fallecimiento, Galdric Santana, director de la Cátedra Gaudí de la UPC, ha rescatado planos que sobrevivieron milagrosamente al incendio del taller de la Sagrada Familia en 1936. Estos documentos, redescubiertos en los años setenta, han sido analizados ahora con tecnología 3D para entender su verdadera magnitud.
Uno de los proyectos más sorprendentes es una fuente para la Plaça de Catalunya de 1876. Con 66 metros de diámetro, Gaudí pretendía que el monumento fuera transitable, calculando la caída del agua para permitir el paso de personas bajo sus chorros, integrando el fluido como un material constructivo más.
“"No sé si hemos dado el título a un loco o a un genio. El tiempo lo dirá."
El expediente de Gaudí muestra que fue un alumno de aprobados, excepto en proyectos clave como el paraninfo de la Universidad de Barcelona (UB). Este trabajo final, que priorizaba la funcionalidad y la acústica, recibió un excelente pese a la incomprensión inicial de sus profesores ante un lenguaje arquitectónico tan avanzado.




