Los plátanos son un elemento icónico de la primavera en Barcelona, pero también representan un problema para las personas alérgicas a su polen. Estos árboles, los más abundantes en la capital catalana, provocan síntomas como estornudos y picor en los ojos. Ante esta situación, el Ayuntamiento de Barcelona se ha fijado el objetivo de que en 2027 los plátanos solo constituyan el 15% del total de más de 206.000 árboles de la ciudad.
La mayor concentración de estos árboles se encuentra en los distritos de Sant Martí y, especialmente, en el Eixample. Esta distribución se remonta a la época de la urbanización de estas zonas siguiendo el plan Cerdà, cuando los plátanos eran la especie predominante en la plantación urbana, una tendencia compartida con otras grandes ciudades europeas como Londres o París. Esto explica su presencia alrededor de la Sagrada Família y otros puntos del Eixample.
Una fotografía antigua, datada de 1908 y recuperada por el perfil Catalunya Color, revela la longevidad de algunos de estos ejemplares. La imagen, obra del fotoperiodista francés Charles Chusseau-Flaviens, muestra la zona de la calle de Mallorca frente a la Sagrada Família. En ella se puede observar un pastor con un rebaño y varios plátanos. Las guías utilizadas para mantenerlos rectos y su altura sugieren que fueron plantados poco antes de la fotografía, estimándose su edad en al menos 118 años.




