Los polígonos industriales se reinventan: de foco de contaminación a motores de innovación

Pere Navarro destaca la transformación de los polígonos gracias a la industria 4.0 y la colaboración público-privada para atraer talento.

Imagen genérica de un parque industrial moderno e innovador.
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Imagen genérica de un parque industrial moderno e innovador.

El delegado especial del Estado en el Consorcio de la Zona Franca, Pere Navarro, ha destacado la reconversión de los polígonos industriales, que han pasado de ser espacios contaminantes a centros de innovación gracias a la industria 4.0.

Durante el III Foro del Mediterráneo, Pere Navarro señaló que los polígonos industriales, que en el siglo XX eran percibidos negativamente por su contaminación e impacto urbano, ahora son clave para la creación de innovación. Esta transformación se ha visto impulsada por el auge de la industria 4.0.
Navarro, que lidera el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) desde 2018, explicó que la colaboración entre empresas y administraciones públicas ha sido fundamental para reconvertir estos espacios en entornos híbridos y tecnológicos. Estos entornos no solo generan empleo, sino que también atraen a profesionales cualificados.
Un ejemplo tangible de esta reconversión es el Distrito DFactory Barcelona. Este proyecto del CZFB busca crear un ecosistema de innovación y tecnología avanzada, acogiendo a empresas como SEAT, Ebro, Covestro, DB Schenker, Consum, FCC y Wallbox, además de 40 multinacionales. El objetivo es fomentar la convivencia entre grandes corporaciones, startups, centros tecnológicos y grupos de investigación para impulsar el futuro del sector productivo.
Respecto a la disponibilidad de talento, Navarro negó que exista una carencia, afirmando que "el talento existe; el principal problema es encontrarlo". Subrayó la importancia de reforzar la colaboración con universidades y centros de formación para generar y retener profesionales cualificados, así como crear oportunidades que incentiven el desarrollo profesional en el territorio.
El delegado hizo una analogía histórica con la Vía Augusta para ilustrar el potencial del Mediterráneo como corredor económico. Destacó que el arco mediterráneo concentra aproximadamente la mitad del PIB, las exportaciones y la población de España, evidenciando la relevancia de las infraestructuras y las conexiones territoriales para la prosperidad.
Navarro enfatizó que la competitividad va más allá de los aspectos económicos, ya que "detrás de la competitividad hay personas". El objetivo final, según él, es crear ecosistemas que ofrezcan oportunidades profesionales y calidad de vida, atrayendo así tanto el talento local como el internacional.
Sobre la replicabilidad del modelo DFactory en otras ciudades como Málaga o Valencia, Navarro respondió afirmativamente, destacando que esta es la misión del proyecto: ayudar a crear una red de oportunidades económicas y de talento en toda la cuenca mediterránea para mejorar la competitividad regional.