El edificio, propiedad del Estado a través de la empresa Mercasa, ha salido a subasta con un precio inicial de 25,7 millones de euros. La licitación se llevará a cabo el 10 de junio en el Auditorio de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Si no se vende, el precio podría bajar en dos tandas sucesivas hasta los 18,5 millones.
“"Es una vergüenza que se haya llegado a esta situación sin que Mercasa y el Ayuntamiento acordaran una rebaja o cesión para que el edificio pasara a manos municipales."
La preocupación vecinal se agrava por el deterioro del inmueble, que presenta problemas de mantenimiento, filtraciones de agua, grietas y deficiencias técnicas y de seguridad. Esta situación ha coincidido con una oleada de cierres, incluyendo los cines Yelmo Icària en julio de 2023, después de 27 años de actividad.
El presidente de la entidad vecinal, Jordi Giró, calcula que actualmente hay más de 50 locales cerrados y solo quedan unos 35 abiertos. Según Giró, el centro es una “necesidad” para un barrio con una media de edad de 65 años que apenas dispone de tiendas.
El interés del Ayuntamiento de Barcelona por adquirir el recinto se enfrió el año pasado. Aunque en 2022 se planteó la compra, el coste total de la operación, que podía superar los 80 millones de euros (entre compra y adecuación), hizo que el consistorio renunciara a la adquisición a mediados de 2025. El Ayuntamiento ha indicado que seguirá de cerca el proceso de subasta.




