Este indicador, elaborado desde hace una década, analiza variables clave como la situación laboral, el nivel educativo, la inmigración y la renta media. Con una media catalana fijada en 100 puntos, Matadepera lidera el ranking con un 129,9, seguida de cerca por Tiana y Sant Just Desvern. En el extremo opuesto, la población de Salt registra la cifra más baja con un 59,8.
La fractura social es especialmente visible en el ámbito educativo y laboral. Mientras que en Matadepera solo un 3% de los trabajadores tienen baja cualificación, en Salt esta cifra sube hasta el 24,6%. En cuanto a los jóvenes sin estudios postobligatorios, la diferencia es abismal: un 5,2% en el Vallès Occidental frente a casi el 50% en la localidad del Gironès.
Geográficamente, los datos muestran que la mitad de los municipios con menos recursos se concentran en las Terres de Lleida y en las comarcas gerundenses. Por el contrario, un tercio de las localidades con mayor nivel socioeconómico se encuentran en el Ámbito Metropolitano.




