Aunque no es una huelga general formal, los dos pilares del estado del bienestar han confluido a las puertas de la cámara catalana. Los profesores terminan una semana de paros territoriales, mientras que Metges de Catalunya reclama un estatuto propio y una reducción de la carga de trabajo en la atención primaria.
“"Alguien tiene que poner cordura; no tiene sentido que el Govern prefiera tenernos en la calle."
Las demandas coinciden en la necesidad de limitar el número de alumnos por clase y de pacientes por consulta. Además, critican el exceso de trámites administrativos que dificulta su labor profesional. La protesta ha contado con el apoyo simbólico de Bomberos y agricultores de la Revolta Pagesa.




