La operación, llevada a cabo a través de la empresa Edificio Rostower, pone fin a más de tres décadas de abandono de este complejo comercial, que cerró sus puertas en 1993. El inmueble, con una superficie de casi 4.000 metros cuadrados, llegó a albergar un centenar de locales comerciales y estaba originalmente distribuido entre decenas de propietarios.
La reforma integral prevista tiene como objetivo transformar las antiguas galerías en un gran espacio de oficinas de alquiler, destinado a empresas y operadores financieros de primer nivel. Esta adquisición subraya el creciente interés de Messi por el mercado inmobiliario barcelonés, donde ya posee otros activos como hoteles y negocios de restauración.
Las Galerías Via Wagner abrieron sus puertas el 15 de noviembre de 1985, posicionándose como un centro comercial de alto standing en la ciudad. Durante sus años de actividad, acogió numerosas marcas de moda de referencia, dirigidas a un público con un alto poder adquisitivo.
Sin embargo, solo ocho años después de su inauguración, en 1993, las galerías fueron precintadas por el Ayuntamiento de Barcelona debido a su progresiva degradación. La complejidad de gestionar un inmueble con un centenar de propietarios diferentes fue uno de los factores que dificultó su continuidad. Además, en junio del mismo año, un incendio provocado destruyó las oficinas, agravando el deterioro del espacio, que posteriormente sufrió una nueva afectación por fuego en 2001.




