La obra, editada por Grup 62, surge de una investigación sobre la famosa disputa entre los chefs Santi Santamaria y Ferran Adrià. El autor sostiene que el libro trasciende lo culinario para centrarse en las traiciones y la desaparición de los restaurantes familiares como centros de cohesión social en Catalunya.
“"Si la cocina catalana estuviera normalizada en Barcelona, no tendría que haber nadie que la reivindicara."
Bonet, formado en el negocio familiar Trencadís de Salou, utiliza a un cocinero exiliado en el Pallars Jussà para denunciar la falta de raíces en la capital. El autor apuesta por una literatura que busque el entretenimiento sin renunciar a la crítica social ácida.




