La seguridad durante la visita del Papa a Cataluña, prevista del 9 al 11 de junio, estará liderada por los Mossos d’Esquadra con un despliegue excepcional. Se han movilizado aproximadamente 5.600 agentes, el 25% de la plantilla, y se ha establecido un centro de coordinación operativa (CECOR) en Egara que funcionará las 24 horas del día desde la llegada del Pontífice el lunes 8 de junio hasta su partida.
El plan director, bautizado como 'dispositivo Albus', ha sido diseñado durante meses en colaboración con otros cuerpos policiales, servicios de emergencia e instituciones. La previsión de asistencia masiva, la dimensión internacional del evento con más de 1.600 periodistas acreditados y el actual nivel 4 de alerta antiterrorista han impulsado una operación integral de una complejidad no vista recientemente en Barcelona.
El dispositivo abarcará ocho áreas clave: protección de personalidades, seguridad en actos multitudinarios, movilidad, control del espacio aéreo, ciberseguridad, inteligencia policial, sistema de acreditaciones y comunicación ciudadana. La seguridad no solo cubrirá al Papa, sino también a autoridades institucionales, delegaciones internacionales, comitivas e infraestructuras relacionadas.
El CECOR, ubicado en el complejo central de Egara, reunirá a mandos de los Mossos d’Esquadra con representantes de la Guardia Urbana de Barcelona, Policía Nacional, Guardia Civil y Protección Civil. Desde allí se monitorizarán en tiempo real los movimientos del Pontífice, los diferentes escenarios y cualquier incidencia.
El despliegue incluirá efectivos de todas las especialidades, incluyendo unidades como el GEI, Tedax, guías caninos, el Área Aérea y unidades de subsuelo. Se prestará especial atención al control aéreo por posibles amenazas, incluyendo el uso no autorizado de drones. La ciberseguridad y la inteligencia policial serán también pilares fundamentales para garantizar el buen funcionamiento de las comunicaciones y evaluar amenazas.
Los puntos estratégicos bajo máxima vigilancia incluyen la Sagrada Familia, la Catedral de Barcelona, el Palau Episcopal, la iglesia de Sant Agustí y el Estadi Olímpic Lluís Companys. También habrá dispositivo específico en Can Brians y en la abadía de Montserrat.
Estos puntos contarán con anillos de seguridad, filtros de acceso y presencia policial reforzada, lo que provocará limitaciones de movilidad. Solo se podrá acceder con acreditación, y se recomienda el uso de transporte público. El entorno de la Sagrada Familia será especialmente sensible durante el recorrido previsto en papamóvil.




