La protesta, liderada por el Sindicat de Llogateres, busca repetir el éxito de Casa Orsola. El conflicto afecta al número 14 de la calle Sant Agustí, propiedad de New Amsterdam Developers (NAD). El fondo, que compró el edificio en 2023, está transformando las viviendas en colivings con alquileres de hasta 980 euros por habitación, tras no renovar los contratos de los inquilinos actuales.
La empresa acumula seis multas del Ayuntamiento de Barcelona por obras ilegales y está bajo investigación judicial por presuntamente intentar eludir la ley de grandes tenedores. El colectivo vecinal ha iniciado una acampada nocturna para bloquear la llegada de la comitiva judicial y de los Mossos d'Esquadra prevista para esta mañana.




