El ambiente en la estación de Sants era de gran confusión y crispación. Aunque las pantallas y la megafonía seguían anunciando las próximas salidas, las puertas de acceso a los andenes estuvieron cerradas durante un tiempo, impidiendo la entrada de los usuarios. Esta situación generó la acumulación de decenas de personas a la espera, con mensajes contradictorios sobre el estado de un servicio que funcionaba de manera inestable.
“"Pido fiabilidad, si el tren funciona, perfecto, si no, que pongan medidas alternativas, si no, no podemos tomar decisiones."
Los testimonios de los usuarios reflejan la gravedad de la situación. Una pasajera, La Mar, que esperaba el tren con destino a Reus, tuvo que esperar casi media hora más de lo previsto. Otra usuaria, Laura Bataller, relató a TV3 que su tren, salido de Tarragona, estuvo paralizado en Sitges durante horas. Incluso la alta velocidad se vio afectada: La Carolina, que debía tomar el AVE de Girona a Barcelona, llegó con una hora de retraso.
“"No entiendo muy bien qué está pasando. Solo espero llegar puntual a la cita que tengo en el consulado."
La confusión se agravó por la cronología de las averías. Después de que el servicio se recuperara parcialmente a las 7.05 horas, el portavoz de Renfe, Antonio Carmona, anunció la resolución de la incidencia técnica en el centro de control de Adif. Sin embargo, solo 10 minutos después, Renfe informó que la incidencia se había reproducido, suspendiendo la circulación de trenes hasta las 7.44 horas, momento en el que se reanudó definitivamente.




