Con la llegada del verano, Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha puesto en marcha un ambicioso programa de obras para mejorar la red de metro. La presidenta de TMB, Laia Bonet, ha explicado que se aprovechará la bajada de pasajeros propia de esta época para ejecutar actuaciones "inevitables" que buscan aumentar el confort de los usuarios y reducir las vibraciones y el ruido. Bonet ha subrayado que el corte del servicio es "la única manera de poder hacerlo lo más rápido posible".
La línea L1 será una de las más afectadas, con el tramo entre Florida y Plaça de Sants fuera de servicio del 17 de julio al 28 de agosto. Esta renovación integral de vía, que cuenta con un presupuesto de 11,5 millones de euros, incluye la modernización de los aparatos ferroviarios de Santa Eulàlia. Este tramo registra una media de 43.000 validaciones diarias en julio y 36.000 en agosto. TMB habilitará un servicio especial de autobuses y reforzará la información a los usuarios, recomendando también el uso de los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC). Además, la L5 mantendrá la oferta del curso escolar durante las primeras tres semanas de julio para absorber el turismo hacia el aeropuerto.
Las líneas L9 y L10 Nord también sufrirán cortes significativos. El tramo entre La Sagrera y Onze de Setembre estará afectado del 25 de junio al 30 de agosto por las obras del macropou de la Sagrera, con una extensión hasta Bon Pastor del 31 de agosto al 6 de septiembre. Estas obras, impulsadas por la Generalitat con un presupuesto de 22,6 millones de euros, adaptan el macropou a la futura entrada en servicio del tramo central de la línea. Como alternativas, se ofrecen las líneas de autobús H8, 34 y 126, además de un bus sustitutorio. El secretario de Movilidad, Manel Nadal, ha destacado la inversión continua del Govern en esta infraestructura.
La estación de Verdaguer de la L4 permanecerá cerrada del 6 de julio al 30 de agosto por obras de accesibilidad que conectarán con la L5. Aunque los trenes circularán sin detenerse, los trabajos, presupuestados en 8,6 millones de euros, incluyen la instalación de nuevos ascensores, escaleras mecánicas y rampas para mejorar la accesibilidad. Esta fase se ha adelantado para evitar concentrar problemas de movilidad durante el Tour de Francia.
Finalmente, el pasillo de enlace entre las líneas L1 y L3 en la estación de Catalunya será objeto de renovación entre el 6 de julio y el 7 de septiembre. Esta actuación, que incluye la retirada de amianto con un presupuesto de 1,2 millones de euros, obligará a los viajeros a realizar el transbordo por la calle, siguiendo la señalización específica. Laia Bonet ha asegurado que la presencia de amianto no supone "ningún riesgo" para el viajero.




