La salida masiva de vehículos del área de Barcelona este sábado, con motivo del puente de la Segunda Pascua, ha generado caravanas de varios kilómetros en vías clave como la AP-7, especialmente en dirección a la Costa Brava. El Servei Català de Trànsit prevé que unos 600.000 vehículos abandonen el Área Metropolitana de Barcelona en 24 horas, la cifra más alta del año.
Los Mossos d'Esquadra han intensificado los controles de seguridad vial, realizando más de mil dispositivos en toda la red viaria catalana. Estos controles, algunos con agentes de paisano, se han centrado en el cumplimiento de los límites de velocidad, la distancia de seguridad y la protección de los motoristas.
Las retenciones más destacadas se han registrado en la AP-7, con ocho kilómetros entre Mollet del Vallès y Granollers en dirección Girona. También se han producido afectaciones significativas entre Gelida y Martorell en sentido Tarragona. Además, dos accidentes en la AP-7 durante la noche del viernes provocaron cortes y reducciones de carriles, agravando los atascos.
Otras vías como la C-17, la C-25 en Santa Coloma de Farners, la B-10 en el Nus de la Trinitat, la B-20 y la C-32 también han sufrido importantes congestiones debido al elevado volumen de tráfico.




