Las lluvias primaverales y el adelanto de las temperaturas cálidas crean un "escenario ideal" para la proliferación de mosquitos, especialmente el mosquito tigre (Aedes albopictus), y cucarachas en Catalunya. El agua acumulada en recipientes y zonas naturales, junto con temperaturas que en abril ya superaban los 25 grados, favorecen su reproducción, según Adepap.
El portavoz de Adepap, Andreu Garcia, señala una tendencia a la desestacionalización de las plagas. Las temperaturas suaves durante el invierno permiten que los ciclos reproductivos no se detengan o se reduzcan mínimamente. Esto obliga a adelantar las campañas de control, que ya han comenzado en abril para especies como la cucaracha americana (Periplaneta americana), frecuente en el alcantarillado, y la cucaracha alemana (más pequeña), que aparece en viviendas y locales de restauración.
En cuanto a las ratas, aunque son una plaga presente todo el año, son más visibles en verano. Adepap destaca su condición de reservorios de enfermedades zoonóticas graves. Tras el brote de hantavirus declarado en mayo, se pide extremar la precaución, aunque Garcia remarca que la transmisión de persona a persona es "muy extraña" y el riesgo en Catalunya es mínimo.




