La N-II en el Maresme sufrirá una transformación significativa gracias al Conveni Maresme, presentado por el president Salvador Illa a los alcaldes de la comarca. Este acuerdo, que prevé una inversión de 384 millones de euros hasta 2032, busca reducir el tráfico diario en 10.000 vehículos y mejorar la conectividad con la C-32.
La vía pasará a tener un carril por sentido en la mayoría de su recorrido en la comarca. El primer tramo a ejecutar será el de Mataró, con obras previstas para principios de 2027. Sin embargo, en Mataró se mantendrá un doble carril por sentido en algunos puntos debido a las características urbanas.
El convenio también incluye la mejora de cinco enlaces con la C-32 en Teià, Premià de Mar, Cabrils/Vilassar de Mar, Alella - El Masnou y Sant Andreu de Llavaneres. Además, en otoño se publicarán los proyectos para mejorar el enlace con la C-32 en Calella y Pineda de Mar. Actualmente, la N-II puede llegar a acumular hasta 30.000 vehículos diarios en algunos tramos.
Otra actuación destacada es la creación de una nueva vía ciclista y paseo peatonal continuo a lo largo de 40 km de la costa del Maresme, desde Montgat hasta Malgrat de Mar. Esta infraestructura ciclista, con una inversión de casi nueve millones de euros, se desarrollará en cuatro tramos interurbanos.
Adicionalmente, el proyecto contempla la instauración de un carril bus y bicicleta denominado BRCAT, desde Blanes a Lloret, y la mejora del enlace de la C-32 con la GI-600 para optimizar la fluidez del tráfico.




